Mi batalla es conmigo.
¿Con quién más podría ser?
¿Acaso pelear con alguien no es pelear con unx mismx?
¿Acaso querer ganar una discusión no es reforzar la idea absurda de tener la razón?
¿Qué es tener la razón? ¿Tener la razón respecto de la idea del otrx?
Querer tener la razón es la idea más absurda que se me ocurre en este momento.
Y digo en este momento porque sino, ya me pongo a pensar en todas las veces que pienso tener la razón.
Es lógico que siempre voy a tener razón. Si la razón es mía y de nadie más. Yo tengo mi razón, vos tenes la tuya.
¿Por qué ademas de tener mi razón, quiero tener la tuya? Si con la mía me alcanza.
Tener una razón no consume tanto peso en mi equipaje, pero ya cargar con dos, tres o la razón de todxs se convierte en peso extra en la valija seguro. Yo no quiero pagar equipaje extra por tener la razón de todxs. Con la mia ya tengo la valija llena de ideas y el corazón preparado para escuchar las razones de todxs los que conozca en el camino.
Por ahí un día, ya cansadx de luchar por comprar, robar, intercambiar, negociar todas las razones, me conforme con hacer tan linda y valiosa la mía para mí, que no me sea necesario necesitar de ninguna más. Porque necesitar me suena a que sin esas razones no puedo vivir y aquí me ves, escribiendo estas lineas un jueves a la noche creyendo que cuando escribo lo que escribo, tengo razón.
¡Boom! Me explotó en la cara la realidad. ¿Cuántas razones habré comprado por no aceptar la mia?
¿Y vos?
¿Contrabandeas razones? Al final me quedo pensando, no hay razón que por explosión no venga.
